jueves, octubre 23, 2003

El comienzo

Anónimos lectores: Este es sólo un intento más (seguramente un intento fallido ya) de comenzar un nuevo blog que, según espero, les produzca algo más que ganas de vomitar y aún si luego de rebuscar y rebuscar descubren que, efectivamente, este blog produce naúseas, por favor, tomense un analgésico o ponganse un supositorio, acomódense en su silla y dejen de joder.

Me tomo el atrevimiento de "linkear" (Valga el slang de los bloguitas) los únicos blogs que, según mi humilde y un tanto ingenua opinión, merecen ser leídos sin consideraciones de lástima, amistad o odio siquiera y si que menos lambonería.

Debo aclarar que no tengo muy claro que cosas se dirán por aquí, pero pueden despreocuparse: Para mi sorpresa aún tengo algo de pudor y un tanto de sudor también entre las piernas, pero esa es otra historia.

Ahora queridos lectores, les traigo la bomba Molotov: Será lo mismo de siempre. El mundo (Aún con 6 billones de personas en él) es casi tan campero, ridículo y morboso como un viejo verde que robara muchachas. Mi imaginación no es tanta, a menos que se trate de fantasías sexuales. No se preocupen, no hay que temer: Soy casi tan estúpida como todos ustedes y no se ofendan por mi cinismo, que por cierto, no está permitido para una chica de 19 años con acné y de baja estatura. Es verdad: Cinismo para los intelectuales, para las chicas lindas. A mi sólo dejenme este rincón para reir tantito (me fascina esa palabra) de todos ustedes, con ustedes, por ustedes y por nosotros también. Un abrazo de pinguino.

martes, octubre 21, 2003

En constucción, parece.